
A largo plazo, el tabaco afecta principalmente a los sistemas broncos pulmonares y cardiovasculares. Las estadísticas señalan que el tabaco es la principal causa de cáncer de pulmón, aunque por supuesto existen otras causas, como la contaminación industrial.
El tabaco también se asocia con los cánceres de boca y del tracto respiratorio, sin olvidar que otras enfermedades respiratorias (bronquitis, enfisema, etc) inciden más en los fumadores que en los que no lo son, especialmente cuando ambos están expuestos a la contaminación industrial o urbana.
Existen muchos datos que indican que el fumador es más propenso a sufrir otro tipo de dolencias, como úlceras de estómago, enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos y que, por si esto fuera poco, tiene menos inmunidad a las infecciones que los que no fuman.
La evidencia de que fumar es uno de los principales riesgos para la salud es terminante. Hasta tal punto es así que, según el Real Colegio Británico de Médicos, cada cigarrillo acorta la vida del fumador en más de 5 minutos.
Según la Organización Mundial de la Salud hay, por lo menos, 52 enfermedades asociadas al hábito de fumar. Las mayores posibilidades de contraer las enfermedades que tiene un fumador sobre un no fumador son:
Boca y faringe 15 a 20 %
Laringe 15 a 20 %
Esófago 15 a 20 %
Enfermedades cardiovasculares 40 a 45 %
El 25 % de los infartos es a causa del cigarrillo.
Estomago 15 a 20 %
Riñón 15 a 20 %
Páncreas 15 a 20 %
Vejiga 40 a 45 %
Enfermedades pulmonares 70 %
Causante directo de distintos tipos de cáncer (laringe, de boca, esófago y de vejiga).
Se reconoce que no existe ninguna forma segura de fumar, ya que todos los cigarrillos son dañinos para el cuerpo humano, y fumar en cualquier cantidad es peligroso. De hecho, el cigarrillo es el único producto legal cuyo uso anunciado, el fumar, se reconoce como nocivo para el cuerpo y causa cáncer.
Algunas personas piensan que sustituir los cigarrillos con alta concentración de alquitrán y nicotina por otros que posean un bajo contenido de ambos componentes hace más seguro el hábito. Sin embargo, esto no es cierto. Cuando las personas cambian a marcas de cigarrillos con un contenido de alquitrán y nicotina más bajo, a menudo fuman más cigarrillos o una porción mayor de cada cigarrillo, a fin de obtener la misma dosis de nicotina que recibían antes del cambio.
En los fumadores pasivos, es decir, aquellos que viven con personas fumadoras, se han llevado muchos estudios, dentro de los cuales, el 65 por ciento, ha arrojado efectos nocivos, como por ejemplo: El cáncer al pulmón, la laringe, los órganos digestivo y el aparato urinarios.
Los fumadores que dejan de fumar viven más tiempo que quienes siguen fumando. Además, en cuanto más pronto se deja de fumar, tanto mayor es el beneficio para la salud. Al dejar de fumar, se reduce el riesgo de una persona de morir por cáncer y otras enfermedades relacionadas con fumar. Qué tanto se reduce el riesgo, depende del número de años que, la persona fumo, del número de cigarrillos fumados en un día, la edad en la que se empezó a fumar y la presencia o ausencia de enfermedades al tiempo de dejar de fumar. La investigación ha mostrado que las personas que dejan de fumar antes de los 35 años reducen su riesgo de desarrollar una enfermedad relacionada con el tabaco en un 90 por ciento. Aún fumadores que dejan de fumar antes de los 50 años reducen en forma considerable su riesgo de morir por una enfermedad relacionada con el tabaco.
Uno de los beneficios más importantes, sobre el dejar de fumar, es que las personas viven más que las que siguen fumando. Después de 10 o 15 años, el riesgo de muerte prematura en una persona que fumó anteriormente se aproxima al de una persona que no ha fumado nunca. Cerca de 10 años después de dejar de fumar, el riesgo de un ex fumador de morir de cáncer de pulmón es de un 30 a 50 por ciento menor que el riesgo de los que continúan fumando. Las mujeres que dejan de fumar antes de embarazarse o en los primeros 3 meses del embarazo pueden impedir el riesgo de peso bajo para el bebé al tiempo de su nacimiento y reducir otros riesgos relacionados con el embarazo. El dejar de fumar también reduce el riesgo de otras enfermedades relacionadas con fumar, incluyendo enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares crónicas.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud y muchos gobiernos luchan contra el tabaquismo por medio de la concienciación de la población (Día Mundial Sin Tabaco —cada 31 de mayo—, publicidad, etc.), y la prohibición de fumar en lugares públicos o cerrados.